Vistas de página en total

sábado, 2 de junio de 2012

Día 1 Miami - Cocoa Beach

        

  Por fin llegó el día, tras mas de ocho meses de planificación y preparación, llegó la hora de iniciar nuestro viaje. Empezamos la mañana en Madrid donde llegamos anoche de Las Palmas, tras descansar en el hotel Axor Barajas nos dirigimos temprano al aeropuerto. Todo sin problemas, el vuelo despega en hora (13:00) y tras un poco más de ocho horas aterrizamos en Miami. Vuelo cómodo, ver alguna película en el ordenador y alguna que otra cabezadita. Tras aterrizar nos vamos directos al control de pasaportes, ese va a ser el único momento del día que me pondrá un poco tenso, ya tuve algún problemilla en Nueva York hace dos años, este año he tenido que rellenar una solicitud adicional (redress number) por ese motivo, con la que según ellos me garantizan que no volverá a ocurrir. Tras casi una hora en cola por in me toca, mi agente de aduanas habla español perfectamente con su acento cubano, bastante borde el tio, menudo interrogatorio, me hizo decir hasta el nombre del hospital donde trabajaba, como si fuera a saber él donde está o si me lo invento, dudo mucho que un habitante de Miami haya oído hablar del Hospital Insular de Gran Canaria.alguna vez en su vida. Pero bueno lo cierto es que finalmente sacó su sello y lo estampó en mi pasaporte, misión cumplida, ahora a por las maletas. 
          Que agradable sensación la de llegar a la cinta y ver que tus maletas ya están ahí, sin tener que esperar, otro paso más, ahora a por el coche de alquiler. Para ello tenemos que coger un tren que nos lleva hasta la terminal donde se encuentran las empresas de alquiler de coches, tras los trámites pertinentes por fin nos dirigimos a nuestro auto, un Ford Fusion gris, bastante grande, parece muy cómodo. Nos acomodamos y tras pelearnos un rato con el GPS ponemos rumbo a Cabo Cañaveral, el GPS de momento es un poco liante ya que entre que nos habla en puertorriqueño y como unidad de medida usa las millas nos cuesta un poco, habrá que acostumbrarse a que una milla son 1.6 Km. 
         Comentarles que el calor es asfixiante, una humedad terrible pero afortunadamente estos yanquis tienen unos coches con un aire acondicionado que debe estar impulsado por un reactor nuclear, Joder que frío!!! pero mejor morir de frío que ahogarnos de calor... 
          Lo siguiente es encontrar un lugar donde hacer la primera compra, pillar algo de comida, bebida y una nevera donde almacenarlo. Tras unos cien km decidimos salir de la autopista e intentar encontrar algo donde poder comprar. Por fin encontramos un sitio que no tiene mala pinta, típico súper americano de película con su parking gigante. Por dentro también todo es gigante, aqui es imposible hacer una compra para dos personas, impresionante el tamaño de las botellas de zumo o leche (2 litros mínimo) o el pan de molde familiar aquí es para familia numerosa... bueno como podemos hacemos una compra bastante digna (dos botellones de zumo, embutido para sobrevivir en un refugio nuclear, pan de molde, chocolate, fruta y batidos) y pillamos una neverita de esas de playa donde cabe perfectamente un cadáver descuartizado, afortunadamente en su interior hay otras dos más pequeñas. Tras comprar todo nos dirigimos a la caja y nos llevamos la agradable sorpresa de que es un súper de esos que necesitas tarjeta de socio (tipo Makro) cual debió ser nuestra cara que la cajera nos dijo que no nos preocupáramos y nos pasó con su tarjeta. No estuvo mal de precio, no llegó a 30$ y encima nos tuvimos que llevar un pan de molde de regalo, pese a que le insistimos que solo queríamos uno no fue posible, la oferta es 2x1 y te llevas dos... sin comentarios.
          Otra vez en carretera ya vamos directos hasta Cocoa Beach Motel 6, un motel de película de terror pero bastante coqueto, a 40$ la habitación que más podemos pedir. Aquí otra experiencia surrealista, tras hacer el check-in, nos dirigimos a nuestra habitación pero cual es nuestra sorpresa que vemos que nuestra habitación está ocupada, menos mal que no llegamos a abrir la puerta... bajamos y vaya bronca se llevó la recepcionista del dueño del motel , se dedicaron todo tipo de improperios ante nuestra atónita mirada, tras aquello nos dieron otra habitación que esta si que estaba vacía. Habitación grande, limpia y con aire acondicionado, suficiente, estamos bastante cansados, son las 23:00 (las 05:00 si estuviéramos en España), ya hemos recorrido nuestros primeros 300 Km de este viaje, por delante un camino muy largo. Hasta mañana!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario